¿Quién es un nuevo padre?

Ser un "nuevo padre" supone ser un ciudadano, varón o mujer, esencialmente sensible, de criterio amplio, de emociones estables, que vivencia sin odios ni deseos de venganza las actuales circunstancias sociales y legales opuestas al derecho del padre varón separado o divorciado a criar a sus hijos. Supone trabajar para que esas circunstancias cambien y las discriminaciones sexistas en los roles parentales cesen.

Supone también, accionar para que la sociedad y la justicia consideren que en caso de divorcio o separación, ambos progenitores son "a priori" igualmente idóneos para la crianza de sus hijos, siendo su calidad y aptitud como padres, no su sexo, quienes lleven a determinar sobre la conveniencia de elegir a uno, a otro, o preferentemente a ambos, para ejercer la tenencia.

El trabajo de militancia de un "nuevo padre" en ANUPA está orientado a colaborar con su tiempo y su trabajo en la difusión de nuestra causa, a impulsar y acelerar el cambio en el ejercicio de la paternidad que natural y mundialmente se viene llevando a cabo, a concientizar a la sociedad acerca de las múltiples ventajas para la mujer, el varón y sobretodo los niños, que ofrece una crianza compartida. Más detalladamente los objetivos son:

  • Lograr que se reconozca en los hijos el derecho a mantener un vínculo constante, intenso y equitativo con ambos progenitores y promover la comunicación paterno-filial luego de la eventual separación de sus padres.

  • Interesar al padre varón, casado o divorciado, en la atención activa diaria (educación, salud, higiene, recreación y crianza) de sus hijos, haciéndoles ver que dicho rol no va en desmedro de su masculinidad, sino más bien, lo convierten en un mejor y más completo ser humano.

  • Mostrar a la madre que el hecho de compartir la crianza de los hijos con el padre no la convierte en una "mala madre" sino más bien en una mujer que piensa prioritariamente en el beneficio de sus hijos. Recordarle que el abuso del derecho que el actual estado de supremacía jurídica materna le permite ejercer, perjudica a los niños y, tarde o temprano, irá en detrimento de su propia relación materno-filial.

  • Recibir a la demanda social de ciudadanos perjudicados por las presentes circunstancias sociales y jurídicas que impulsan al hombre a asumir mayores responsabilidades en la crianza de sus hijos durante el matrimonio, y lo alejan cruelmente de ellos en caso de ruptura del mismo, reservándole tan sólo el rol de visitante-proveedor. Atenderlos solidariamente con grupos de autoayuda, talleres de reflexión, asesoramiento legal y psicológico coordinados por profesionales afines a la problemática, y brindarles la posibilidad de también ser también un "nuevo padre" integrándose a ANUPA.

  • Efectuar crónicas para la investigación social de la demanda recibida y de la conclusiones obtenidas en los debates. Relevar la casuística que acude a la Asociación permite extraer importantes denominadores comunes y estándares tendientes a tipificar las situaciones cotidianas a la que se ven sometidos los integrantes de una familia disuelta.

  • Trabajar para lograr que las decisiones jurisprudenciales en el marco de la actual legislación, incluyan la figura de la tenencia compartida como una opción posible, para distribuir en forma más igualitaria entre ambos progenitores las tareas de crianza y los momentos de la vida cotidiana de los hijos, evitando la sobrecarga de responsabilidades laborales y domésticas en las madres separadas y alentando la participación activa del padre.

  • Reflejar en un proyecto de legislación de familia (modificación del Código Civil) la actual situación social de la familia que deriva del ingreso de la mujer en el mercado del trabajo, con el consiguiente cambio de los roles de la pareja tanto en el ámbito social como en el hogareño. Transformar legalmente al niño en un sujeto de derecho de relaciones parentales con una madre y un padre, en vez de ser un objeto de posesión de una relación madre-padre como en la actualidad. Si es posible, incluir en dicho proyecto mecanismos previos que humanicen los procedimientos judiciales de familia, instalando un sistema prejudicial multidisciplinario que derive a la justicia sólo los casos críticos, con las demandas previamente analizadas, y solucione el resto en su propio andamiaje con acuerdos, mediaciones y asesoramientos.

  • Divulgar nuestro pensamiento, nuestra obra, la obra de pensadores nacionales y extranjeros en el sentido de nuestras creencias, utilizando los medios masivos y selectivos que nos abran sus puertas. Dar también un testimonio literario de nuestras experiencias y conclusiones. Organizar jornadas de debate interdisciplinario con personalidades del área.

Para la realización de los objetivos antedichos, ANUPA se ha organizado en subcomisiones de trabajo de funcionamiento semiautónomo abiertas a la participación de cualquier "nuevo padre". Cada subcomisión tiene un Coordinador Titular y uno Suplente y se reúnen de acuerdo a su propio cronograma de trabajo en lugares provistos por ellos mismos. Anualmente se realizan reuniones generales, estableciéndose los contactos más frecuentes por correo postal, Internet, teléfono, Fax o reuniones con pocos participantes. Los Coordinadores de las Subcomisiones forman la Comisión Directiva de ANUPA.

El trabajo de militancia de un "nuevo padre" en ANUPA no conlleva odios ni sectarismos hacia las mujeres, ni hacia los varones herederos de una tradición patriarcal, ni hacia los funcionarios judiciales que nos discriminan, ni hacia el sistema en general. Conlleva firmeza y decisión para sensibilizar a la sociedad toda acerca del daño que se infringe a un padre varón al marginarlo de una paternidad activa, y al daño que se infringe en el autoestima de un niño al alejarlo de su padre, al utilizarlo como "rehén", "espía", "mensajero" y objeto postconyugal en general. Un "nuevo padre" trabaja por una sociedad mejor, con mujeres no discriminadas laboral, política ni socialmente, ni hombres discriminados en un derecho de vida: el derecho a criar a sus hijos.